Presentaciones
Ética del asesor
1) No promoverá ninguna actividad que corrompa o degrade la actividad de la consultoría política.
2) ratará a sus colegas y clientes con respeto y nunca injuriará su reputación personal o profesional.
3) Respetará la confidencialidad de sus clientes y no revelará información privilegiada, obtenida durante la relación profesional.
4) No incentivará el voto basado en: racismo, género, religión, intolerancia o ninguna forma de discriminación ilegal y, además, condenará a aquellos que usen esas prácticas. A cambio trabajará por los derechos igualitarios de todos los ciudadanos.
5) Se abstendrá de atacar a sus oponentes (o su grupo familiar) con acusaciones falsas o difusas, y hará todo lo que este a su alcance para prevenir que otros utilicen estas tácticas.
6) Documentará, responsable y suficientemente, cualquier crítica a un oponente en referencia a su trayectoria profesión.
7) Mantendrá una relación honesta con los medios de comunicación y contestará a sus preguntas cuando tenga la autorización para hacerlo.
8) Utilizará los fondos que reciba de sus clientes, o a nombre de sus clientes, únicamente para los propósitos que fueron facturados por escrito.
9) No apoyará a ningún individuo u organización que utilice las prácticas expresamente prohibidas por este código.
Fuente: Código de Ética de la American Asociation of Political Consultants (AAPC)
No es casualidad que sea calificado por la opinión pública latinoamericana como “…guerrero del pensamiento y del marketing político…”, pues además de que su imagen de budista férreo y confeso lo delata, Juan José Rendón, mejor conocido como J.J., posee las herramientas necesarias para combatir en el terreno que sea, siempre que sea indispensable.
Firme en la convicción de no desenvainar su sable frente a retos que no estén a la altura de sus expectativas, J.J. lo hace cuando el momento político lo amerita. Mientras tanto, solo se sirve de sentencias meditadas, que muestran a un hombre que se rige con discreción absoluta y con la conciencia de todos sus movimientos: “Como asesor político, mi función es vender la imagen de mis clientes y no la mía. Ante todo, yo soy una figura que debe permanecer en el anonimato, porque esto garantiza la seguridad de la campaña y sus protagonistas”. Todo ello, bien le ha ganado la fama de hombre frontal de la consultoría política.
Nacido en 1964, este psicólogo, comunicador y publicista se ha desempeñado en el manejo de la información para construir imágenes, tanto de productos políticos como comerciales. Ha ejercido diferentes roles, en el área de la publicidad, que van desde Redactor Creativo hasta Vicepresidente Creativo y Gerente General de agencias publicitarias, logrando desarrollar campañas creativas y estrategias efectivas y vendedoras para los más diversos tipos de productos y servicios, prácticamente de todos los segmentos del mercado.
Pero lo que le ha ganado el sitial que ocupa en este momento son sus innovadoras estrategias de marketing político, aplicadas en distintas etapas históricas de la América Latina, y reconocidas por el propio pionero de la consultoría política en el mundo, Ralf Murphine, quien lo define, palabras más palabras menos, como uno de los más preparados y eficaces consultores en mercadeo político, “y digno representante de Venezuela”.
En gran medida, este discípulo de Joe Napolitan equipara la pulcritud de su discurso con el sobrio ropaje que lo caracteriza: “Mi trabajo es técnico, profesional y orienta a los políticos a manejar herramientas modernas que le permitan competir…”. Prueba de ello fue su exitosa intervención en la campaña presidencial de Carlos Andrés Pérez, en la que generó estrategias para promover el voto joven en 1987, o su manejo creativo y gerencial de Chiripa Publicidad, en 1993, que le procuró una victoria absoluta al Dr. Rafael Caldera.
A su destreza y agudeza política, casi intuitivas, se le han sumado postgrados en Ontopsicología y Desarrollo Organizacional, especializaciones en Psicología de la Comunicación y Masas, Planificación Estratégica y Gerencia en Publicidad y Mercadeo, además de estudios en Rumorología, Memética, Cinético-proxémica y Liderística, indicios que develan el interés de este asesor político por el estudio del hombre, su recepción de información y el alcance de la misma.
J.J. comenzó su tránsito por Latinoamérica hace más de una década, formando parte de grupos interdisciplinarios para campañas de presidentes, gobernadores y alcaldes, y con resultados exitosos en la mayoría de los casos. Actualmente reside en México, donde ha realizado una reconocida labor para el Partido Revolucionario Institucional (PRI).
J.J. Rendón es el hombre detrás de las imágenes más atrayentes de aquel que se plantee el reto de entrar en la lid. Su sigiloso proceder responde a una clara tendencia de respetar las normas establecidas en las contiendas que elige y su mejor táctica es esgrimir ideas pragmáticas que le aseguren el corte preciso a sus objetivos. Por algo es considerado uno de los gurús en mercadeo político en América Latina.
Recomendaciones para utilizar bien un consultor político
• El consultor político no debe ser considerado una amenaza.
• Busque un consultor político lo más pronto posible. No espere a que sea demasiado tarde para contratar un consultor que lo ayude en su campaña.
• Proporcione a su consultor político las herramientas que él necesite.
• Aproveche la experiencia de su consultor político.
• Escuche al consultor.
• Hable con su consultor antes de tomar una decisión importante.
• Dígale a su consultor la verdad.
• Instruya a las personas que trabajarán al lado de su consultor para que cooperen con él.
• Use el tiempo de su consultor eficazmente.
• Organice el horario de visitas de su consultor con anticipación y respételo.
• Establezca un sistema de comunicación efectivo entre las visitas y úselo.
• Trate a su consultor como un miembro de su grupo de confianza
• No sea orgulloso con su consultor y menos si puede interferir en el triunfo de la elección.
• No resalte la presencia del consultor si esto es perjudicial para la campaña.
• Si usted no entiende un consejo de su consultor, pídale que le explique.
• Asegúrese de que las decisiones que han sido aprobadas se cumplan.
• Confíe en su consultor.
• No tenga miedo de pedir ayuda.
• No espere milagros.
• Si usted decide contratar un consultor político, úselo apropiadamente.
• Su consejo no le hará bien a menos que lo practique.
Fuente: Joseph Napolitan

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